Una fabrica china propiedad de la empresa Foxconn, firma que se encarga de ensamblar los diferentes dispositivos de Apple, reanudó sus trabajos el pasado martes luego de una manifestación que involucró a más de 2000 trabajadores, manifestación que obligó a la fabrica a cerrar durante 24 horas, incidente que puso en claro las malas condiciones laborales en China.

La gigantesca fábrica que emplea a casi 80 mil trabajadores registró hechos de violencia en la noche del domingo y hasta las 1eras horas de la madrugada del lunes luego que el propietario de la planta, Foxconn, haya descrito la situación como una disputa personal que se salió de control.